Foto de la izquierda el 2 de diciembre, la de la derecha el 24 de febrero. Las sienes eran mi pesadilla desde que nació Leo, hace tres años: mi marido me hizo la primera foto en la cocina, sin filtros, y la guardé para comparar. Con Tuve cada noche después de la ducha, cepillo por las sienes y la raya, 60 segundos, y luego el frescor del mentol durante un minuto. En febrero los pelillos de las sienes ya eran pelo de verdad y la coleta no se escurre de la goma. Misma camiseta, misma luz: juzgad vosotras.