Por qué este año vendemos los calendarios en agosto y no en noviembre
Seamos sinceros: diciembre es un caos logístico. El año pasado cometimos un error, y este año no pensamos repetirlo.
Estas son las cinco razones por las que vendemos tan pronto, y por las que te conviene asegurar el tuyo antes de que acabe el verano.
1. El precio más bajo que verá este calendario en todo el año
Es un secreto a voces del sector: entre octubre y diciembre los costes de materiales y de logística suben hasta un 40%. La mayoría de las marcas lo esconde subiendo los precios en el último momento, cuando ya nadie compara.
Nosotros preferimos decirlo antes. Al comprar hoy te quedas con el precio de temporada baja, y ese precio no vuelve. El 1 de septiembre sube un 25% para reflejar los costes de temporada alta.
No es una oferta que se repite en Black Friday ni en la semana antes de Navidad. Es simplemente el momento del año en el que fabricar y enviar cuesta menos.
2. Ahora eliges el que quieres. En noviembre, el que queda.
Esta es la parte que casi nadie tiene en cuenta hasta que es tarde. No todos los calendarios se agotan al mismo ritmo: siempre hay dos o tres modelos que vuelan primero, y suelen ser justo los que tu hijo te va a pedir.
Quien compra en agosto elige entre el catálogo completo. Quien compra en noviembre elige entre lo que sobró, y acaba llevándose el que menos ilusión le hacía.
El año pasado, los modelos más buscados desaparecieron en las primeras horas. El resto aguantó unos días más.
3. Producción en lotes pequeños, no en cadena de noviembre
No fabricamos en masa. Cada calendario se prepara y se revisa a mano, uno por uno.
Repartir la producción a lo largo del verano nos permite hacerlo con calma y cuidar los detalles. Un calendario preparado en agosto no ha pasado por una cadena de noviembre trabajando a triple turno para llegar a tiempo, y eso se nota al abrirlo.
La calidad necesita tiempo, y en noviembre el tiempo es exactamente lo que no hay.
4. Un diciembre sin la carrera de siempre
Este es el comentario que más nos repiten quienes compraron pronto el año pasado, y no tiene nada que ver con el calendario en sí.
"Es la primera vez que he disfrutado diciembre de verdad. Llegué al día 25 de noviembre y ya lo tenía en el armario, listo. No tuve que pensar en ello ni una sola vez." Carmen L., 38 años.
Imagina llegar a finales de noviembre y darte cuenta de que la parte que siempre se te olvida ya está resuelta. Sin pedidos de última hora, sin buscar en tres tiendas, sin comprar por desesperación lo primero que encuentras.
Comprarlo en agosto no cambia el calendario. Cambia tu noviembre.
5. Los primeros en la cola, antes de que empiece el atasco
Quien entra en el Acceso Anticipado no solo compra primero. También se prepara primero.
Los pedidos de este programa entran al principio de la cola y salen de nuestro almacén durante el verano, cuando el volumen es normal y todo se maneja con calma. En temporada alta ese mismo trabajo se multiplica por diez y cualquier imprevisto se convierte en un problema.
Y si al abrirlo no te convence, tienes 30 días para devolverlo y recuperar el importe íntegro. Sin condiciones enrevesadas.
🎄 El Acceso Anticipado:
Cuando se agote la asignación de Acceso Anticipado cerramos hasta el lanzamiento general, con el precio más alto y menos modelos disponibles. El 1 de septiembre el precio sube un 25%.
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